
La Pandilla Inclusiva
Cuarteto con la autoría de Álvaro Galán Verano. y música y dirección de Francisco Manuel Luque Vera
Actuaron en la Fase de Preliminares, del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas del Gran Teatro Falla de Cádiz, el sábado, 4 de enero, los 4º.
1º Premio en el COAC de Puerto Real. (Cádiz).
Premio a lo Mejó de lo Mejon. (Asociación del Carnaval de Cádiz).
Componentes: Manuel Sánchez Rodríguez «El Polvorón», Jesús Carrasco Lorenzo, Mario Ortega «El Coloraito», Daniel, Vicente, Álvaro Galán Verano y Francisco Manuel Luque Berea.

Boceto del Cuarteto.
EL TIPO. Miembros de un grupo musical con superpoderes. LAS COPLAS. El momento más disfrutón del Concurso del Falla lo protagoniza cada año el cuarteto inclusivo, que usa el humor para luchar por la diversidad, tanto en su día a día como en el certamen de coplas. Lo hacen con muchísimo respeto y dando muchas lecciones a un público cariñoso y muy receptivo. En esta ocasión, se presentan como un grupo musical que viene a dar un concierto para salirse del Carnaval. Con la presentación de los personajes, empiezan las lecciones de vida por afearnos que aparquemos en las zonas restringidas para discapacitados o no invitemos al cumpleaños de nuestros hijos al amigo que tiene discapacidad, además de meter una crítica certera contra el Ayuntamiento de El Puerto por un suceso que se produjo el año pasado al no poder actuar en la semana de Carnaval con las condiciones adecuadas. Incluso, también se quejan de que no se cuente con ellos para la fase de cuartos. Empiezan a soltar golpes como el rallador de queso que le regalan a su tío Antonio, que es invidente, al que le dicen que era un libro, por lo que tiene que meter los dedos en agua oxigenada. Uno de los componentes es bipolar, por lo que se unas veces se enfada y otras no lo hace. Coge mucho peso la parodia con la aparición del “mangamanager” Coñeta, que los va a llevar a dar la gira más grande del Carnaval, por lo que van a dar más volteretas que Martínez Ares y el Peluca. No cuajan tanto los chistes de los cuplés. Resalta más el primero a su invisibilidad con sus compañeros, por lo que rematan diciendo que ellos no tienen la culpa de que “los demás sean medios tontos”. Se despega de la intención del cuarteto el segundo a la dieta de su vecina Carmeluchi, que está más delgada, pero sigue “igual de fea”. Tiran de popurrí clásico para cerrar su actuación, destacando su última cuarteta a la diversidad. Reconocen que se sienten como uno más en Cádiz por “lo mucho que me quieren” cuando cantan en el Falla. Un enorme ejemplo.

Momento de su actuación en el COAC del Gran Teatro Falla de Cádiz.
El cuarteto inclusivo ha vuelto a demostrar que el humor es la herramienta más potente
para luchar por la diversidad. En esta ocasión, se presentan como un grupo musical
con superpoderes que ha decidido dar un concierto para trascender las fronteras del Carnaval.
Con una mezcla de «maldad» chirigotera y una honestidad brutal, la agrupación no solo busca la risa, sino que lanza verdades como puños sobre la realidad de la discapacidad en nuestra sociedad,
siempre desde el respeto y el cariño mutuo con el público.
La parodia arranca presentando a unos personajes con habilidades muy particulares.
A través de ellos, el cuarteto reparte lecciones de vida necesarias:
Crítica social: Denuncian situaciones cotidianas como el aparcamiento indebido en plazas para discapacitados o la exclusión de niños con diversidad en los cumpleaños escolares.
Dardo a la gestión: Lanzan una crítica certera al Ayuntamiento de El Puerto por las precarias condiciones que sufrieron el año pasado durante la semana de Carnaval,
reivindicando su lugar y su dignidad como artistas.
Humor «sin filtros»: Los golpes de humor negro fueron de lo más celebrado.
Destacó la historia del tío Antonio, que es invidente y recibió un rallador de queso pensando
que era un libro en Braille (con el consiguiente desastre dactilar).
También el personaje bipolar, que mantiene al público en vilo con sus cambios de humor repentinos.
En los cuplés, el primero juega con su propia condición y la percepción de sus compañeros,
rematando con que la culpa no es de ellos, sino de que «los demás son medios tontos».
En el segundo, se centró en la dieta de su vecina Carmeluchi,
un cuplé de corte más clásico que bromea sobre su aspecto físico a pesar de haber adelgazado.
Actuación en la Fase Preliminar del COAC del Gran Teatro Falla de Cádiz.
![]()
![]()













































































